On 29 ago. 2010 0 Comentarios

El fútbol tiene estas cosas. Una semana te estampas violentamente contra un muro y a la siguiente tu lateral derecho hace goles a pares. Antonio Álvarez tiró de personalidad y colocó en el Ciudad de Valencia a tres centrocampistas y dos extremos arriba acompañando al delantero centro. Sentaba a Luis Fabiano y a Kanouté en el banco y le daba la camiseta de titular a Negredo. La apuesta por el triángulo Zokora, Cigarini y Renato salía bien. Un sistema que puede funcionar siempre y cuando dos de ellos jueguen más avanzados y besen habitualmente el área rival. Para nada se pueden establecer paralelismos con el pasado, esto nunca será igual que los famosos tribotes con Zokora, Duscher y Renato o Romaric. La creatividad en estos últimos ejemplos brillaba por su ausencia.


De todos modos es complicado confiar en las sensaciones de este último partido ya que el adversario no contaba con artillería pesada en sus filas. Por ello, debemos afirmar que la victoria es aceptable, además de previsible y obligada. Ante un recién ascendido no se puede pedir menos que ganar e incluso por una diferencia sensible de goles.

Anecdóticamente, el Sevilla se encarama a la primera posición de la tabla clasificatoria, algo que nunca desagrada. Y no será por poco tiempo. La Liga no se retoma hasta el próximo día 12 de septiembre, ya que España afronta dos partidos a principios del mes que tenemos en puertas. La próxima cita será en el barrio de Nervión, ante un Deportivo que en esta primera jornada no ha pasado del empate (sin goles) ante el Real Zaragoza. No sería mala idea sumar otros tres puntos en la Casa Grande del Fútbol Sevillano.

0 Comentarios:

Mail ElPelotasoBlog ElPelotasoBlog